La Paz la experimentás cuando captaste el sentido de perfección. ¿Dónde está tu foco  cuando cada instante perfecto transcurre y es?, el primer paso para sentir Paz es disponerte a ver la perfección del instante presente, solo ahí cambiarás por completo tu percepción de la realidad que estás experimentando. Tu Ser Divino quiere reflejar la abundancia y la grandeza de tu existencia pero tu ego interfiere y te susurra al oído las ideas de falta, carencia, imperfección, te convence de que te falta algo o muchas cosas y que cuando lo logres alcanzar serás feliz realmente o que llegará la Paz a tu vida. 

 

 

Llegó el momento de romper con la ilusión y despertar a la Verdad, estás  siendo parte de un movimiento de  ascensión acelerada de este mundo, donde no importa si crees o no, el movimiento está sucediendo y sos parte.  Podés decidir despertar y reconocer la divinidad que guía cada momento, abrir tu corazón a sanar el miedo que te provoca la separación ilusoria con La Fuente Creadora de Todo. 

Cada vez que sientas sufrimiento recordá que es tu mente manteniéndote en círculos viciosos de pensamiento donde lo que prevalece es la idea de falta. Ésta es la gran mentira de la mente y su gran herramienta para mantenerte lejos de tu grandeza. Despertate y cambiá tu foco, sacá tu mente de la idea de imperfección y llevala a la vibración del Amor. 

Cuando crees en la imperfección y la falta  estás atado a tu ego, no podés ser libre y aunque no sea real la imperfección la ves y la experimentás, porque lo que crees es lo que creas. 

Algunos de los atajos energéticos para vibrar y materializar Paz y abundancia: 

*Identificar el relato de la mente para poder atestiguar la distorsión y soltarla sin carga.

*Reconocer la abundancia divina en cada momento. 

*Agradecer cada instante de vida. 

*Activar la Fe en la Fuerza Superior Divina. 

*Soltar la opinión personal de la mente, soltar el control de cómo deberían ser las cosas. 

*Contemplá la naturaleza aunque sea una vez por día sin juzgar. 

*Vaciate de resentimiento, activá la compasión. 

*Sentí perfección, pedí asistencia Divina y rendíte ante ella.